HABLEMOS DE LAS REDES SOCIALES

He llegado a la conclusión que las redes sociales llegaron para quedarse porque no hacen mas que crecer y conectar al mundo en diversos ámbitos y sentidos. Puedes encontrar que a estas alturas grandes pensadores se están recién uniendo por ejemplo a Facebook y Twitter… por algo será
Podrán decir que la gente está como tonta cabisbaja pegada del celular, que no socializan, pero hago la pregunta ¿es que han socializado más anteriormente? Estamos en la era de la socialización, en realidad gracias a este elemento mal llamado “teléfono” las personas permanecemos hiperconectadas, transgredimos la cuántica, vamos caminando por la calle y quizá nos atropelle un auto o nos tropecemos con un escalón pero es porque estamos en una conversación simultánea con varias personas, cercanas o no, conversaciones individuales, tripartitas o múltiples, cerrando amistades o negocios quizá. Si eso es menos que lo de antes, entonces estoy perdido.
Hagamos un retorno en el tiempo, antes incluso de los teléfonos celulares. Saliamos a hacer una gestión al centro de la ciudad y era como perderte del planeta 4 o 6 horas. Si te hizo falta algo para tu gestión, un numero de teléfono o un documento, ya no podías hacer nada, regresar a casa, y te reciben como si llegaras de un largo viaje. Si te secuestran cuando se den cuenta habrá pasado quizá un día. Hoy en 15 minutos de desconectarte del chat podemos calcular si la persona está teniendo una dificultad, incluso sospechar si el problema es que se le acabo la batería o el saldo, gracias a los cheks.
Pararse a pensar y a discutir que las tecnologías están haciendo tontos a los seres es criticar la primera vuelta de una carrera y mientras tanto ver cruzar por segunda vez a los competidores. No se va a hacer nada radical al respecto, incluso la velocidad del mundo es progresiva, antes iba rápido y ahora va muy veloz.
Las redes sociales han venido para quedarse, como la rueda, unas redes más poderosas que otras, otras específicas para cada sector, unas más eficientes según sus posibilidades y necesidades de cada uno.
Somos seres parlanchines por naturaleza.
Tiempos atrás podíamos estarnos en una cafetería, en un parque, en la granja, en el apto o en la finca, o en la empresa quietos y callados, como muermos, solo con nuestros pensamientos, esos pensamientos que a veces queremos apagar con un suiche cuando nos vemos hiperacosados a nosotros mismos. Hoy si queremos ser escuchados o si existe un lugar donde podamos decir cosas, lo que queramos, con la posibilidad de ser escuchados, ese lugar existe! Muchos escribimos cosas con o sin intención y sabemos que incluso aunque no seamos respondidos somos escuchados, como si fuera nuestra mente, nuestra consciencia.
Está comprobado por los sicólogos que a millones de personas en este mundo nos hace falta más que escuchar ser escuchados, y redes sociales como Facebook lo logran, podemos hablar sin parar, de hecho si lo hacemos con redundancia seremos respondidos (aunque puede que con una palabra soez).
Pero quizá lo que requerimos es la vibración esa, porque si somos escuchados existimos.